CORELLANOS EN BICI POR EL MUNDO

Bajo este lema, 109 Biciclistas de Corella viajamos el fin de semana del 12, 13 y 14 de junio a Arcachon, en la Gironda francesa, una ciudad que combina el bosque y la playa a través de una extensa red de carriles-bici y rutas ciclables que nos hicieron disfrutar de la naturaleza del país vecino.


La monumentalidad de la Duna de Pyla sorprendió y fascinó a todos: 120 interminables metros de ascensión por la arena para hollar la cima de esta peculiar montaña desde la que se divisa toda la Bahía de Arcachon. La ubicación del camping dentro de la misma duna nos permitió acceder a ella a cualquier hora del día, aunque debemos decir que el trato recibido por el personal del camping La Fôret no fue el adecuado y desaconsejamos totalmente su visita.

El sábado los 109 biciclistas disfrutamos de las numerosas pistas ciclables que unían tanto el camping como los alrededores de la duna con Arcachon, algunas seguían en paralelo la carretera mientras que en la parte final atravesamos un nutrido bosque en el que descubrimos un enorme club de hípica donde entrenaban los participantes en el Jumping des Sables, una curiosa competición de saltos de hípica que se disputa en la arena de la playa de Pereyre, nuestro punto de destino.

La playa nos recibió con mucho calor, así que practicamente todos, especialmente los más pequeños, cambiamos la bici por el bañador para disfrutar del Atlántico.Un nutrido grupo de biciclistas realizó después una excursión en barco por la espectacular bahía de Arcachon, mientras que otro grupo disfrutaba de la competición de hípica que tenía lugar en la playa. Tras una mañana tan activa, el regreso en bicicleta al camping se hizo más largo de lo deseado para algunos, pero un merecido baño en la piscina y la fiesta final con chistorrada y sorteos, borraron cualquier rastro de cansancio.

La mañana del domingo la dedicamos a recorrer la imponente Duna de Pyla (2 km de largo, 500 de ancho y 120 metros de alto) y a disfrutar en la playa. La duna hizo las delicias de pequeños y mayores, especialmente en el placentero y lúdico descenso (volteretas incluidas). La panorámica desde la cumbre, tanto hacia el bosque como hacia el mar, es tan impresionante que el duro ascenso está más que justificado.

“Biciclistas de Corella” está muy satisfecho con el fin de semana, las actividades realizadas y el inmejorable ambiente de convivencia y colaboración. Será muy complicado encontrar un lugar tan espectacular en una nueva ocasión asi que, de momento, podéis disfrutar con las fotos de esta nueva excursión visitando nuestra galería de fotos en Flickr.