LA COTORELA, PREMIO "UNA VIDA EN BICI" 2013

Mercedes Bienzobas Espelta, más conocida en Corella como “La Cotorela”, es la imagen viva de la tradición biciclista en la localidad ribera. A sus 77 años utiliza todos los días la bicicleta para sus habituales tareas: baja al cementerio cuando empieza a salir el sol, a la huerta, sus compras... Cotorela, premio Una vida en bici 2013

Su figura es conocida y reconocida por todos, hasta los “alguaciles”, como ella llama a los policías municipales, a los que con simpatía les pide paso al grito de ¡Ahí va!, que os atropella el Mercedes”, usando con humor un nombre de pila que apenas usa porque solo atiende por su apodo, “Cotorela”.

Desde los quince años siempre se ha movido en bici por las calles, campos y caminos que unen Corella con las localidad limítrofes. No empezó a pedalear antes porque entonces no había para comprar. A mi hermano le compraron una bicicleta y, cuando se fue a Suiza, le cortamos la barra y me la quedé yo. Tenía quince años y desde entonces he andado siempre en bici”.

Me gusta todo de la bici, porque me lleva a todos sitios en un momento, voy al campo, subo la leña...” Tal es su afición que tiene cinco bicicletas en su garaje, “por si acaso. Me han quitado varias bicis, una delante de la puerta de mi casa. Y, a veces pincho y mientras la arreglo, cojo otra. Siempre tengo de repuesto”. Aquel robo le dolió mucho, porque era una bicicleta centenaria, “aquella bicicleta era de un tío de mi cuñado y cuando murió, la estaban cargando en el remolque para tirarla, les dije que me gustaba y me la dieron. Era una BH de las antiguas, ¡muy antigua!, con farol grande en la rueda delantera y una barquilla detrás”.

Cotorela y su biciDespués tuvo una bicicleta blanca, que también le robaron. Ahora se mueve por Corella con una bici un poco más joven que ella y que llegó a sus manos de forma curiosa, “el churrero vio la bici en un contenedor en Tudela y dijo: esta para la Cotorela”. La bicicleta es una Orbea con patente de 1962. Lleva medio siglo funcionando y continúa dándole un magnífico servicio a su dueña.

Reconoce que “antes no andaba tanta mujer en bicicleta, ahora es cuando hay más mujeres. Les digo a todas que se animen porque haces gimnasia y te meneas muy bien”. Lo recomienda una mujer de 77 años, que lleva medio siglo con su bicicleta y que se encuentra muy bien físicamente, tengo artrosis en la rodilla, pero... algo tengo que tener, ¿no?

No deja de sorprendernos la vitalidad de esta joven casi octogenaria que nos confiesa que antes iba campo a través hasta Cintruénigo, cruzando el río, para ver las vacas, “porque yo corría las vacas. Hasta que murió mi marido, hace cuatro años, he corrido las vacas todos los años”.

Sus tartas son famosas, las hace por encargo y siempre las recogen en su casa, pero reconoce que alguna vez le ha tocado llevarlas a domicilio, “hago la forma para que vaya en la barquilla en la parrilla de la bici y ¡santas pascuas!”.

Le gusta todo de la bici y lleva más de medio siglo recorriendo Corella y alrededores sobre dos ruedas, por eso le ha sido concecido, por unanimidad, el premio "Una vida en bici". Habitualmente, Biciclistas de Corella hace entrega del premio durante su fiesta anual a mediados de septiembre, pero en la edición 2013, a lomos de sus bicicletas, los Biciclistas le han rendido homenaje a la puerta de su casa y le han hecho entrega del reconocimiento a su labor por el uso de la bicicleta como medio de transporte. Todo un ejemplo a seguir.

Cotorela recibe el premio